Durante mi tercer año en Ingeniería Informática tuve la oportunidad de trabajar en el proyecto más ambicioso y significativo de mi carrera hasta ahora: SmartSkin, una inteligencia artificial orientada al apoyo diagnóstico en dermatología.
¿Qué es SmartSkin?
SmartSkin es una aplicación web que permite a médicos de atención primaria fotografiar una lesión cutánea y recibir automáticamente un top 3 de posibles diagnósticos dermatológicos, ordenados por probabilidad. El sistema alcanza una precisión superior al 70%, lo que lo convierte en una herramienta de apoyo clínico real.
¿Por qué dermatología?
Como graduada en Enfermería, conozco de primera mano las limitaciones del sistema sanitario: los dermatólogos están saturados y muchas lesiones cutáneas que requieren atención rápida se demoran semanas o meses en ser evaluadas. El médico de cabecera, que sí tiene acceso inmediato al paciente, muchas veces carece de herramientas para hacer una primera valoración fiable.
Ahí es donde SmartSkin marca la diferencia: no pretende reemplazar al especialista, sino dar al médico de atención primaria una segunda opinión inmediata para priorizar derivaciones urgentes.
Tecnología detrás del proyecto
- Python como lenguaje principal del backend
- TensorFlow / Keras para el entrenamiento del modelo de visión por computador
- Dataset de imágenes dermatológicas anotadas por especialistas
- Interfaz web desarrollada con HTML, CSS y JavaScript
- Despliegue con Flask como servidor de inferencia
Lo que aprendí
Este proyecto me demostró que la combinación de formación sanitaria y conocimientos tecnológicos puede generar un valor diferencial real. La IA no es magia: es datos, matemáticas y mucho trabajo de validación. Y cuando se aplica correctamente en el ámbito de la salud, tiene el potencial de salvar vidas.
«La tecnología no sustituye al médico, le da superpoderes.»